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¿Qué es y por qué debemos controlar la alimentación emocional?

Adamed Mujer en 22 febrero, 2018 - 12:30 pm en Alimentación

Entre emociones y alimentación hay un estrecho vínculo: la alimentación emocional no es otra cosa que comer a causa de estímulos emocionales. Es decir, se trata de aquel acto de comer originado en diferentes sensaciones, estados de ánimos, experiencias u otros estímulos que afectan nuestras emociones.

La comida también produce placer y tiene una función social, sin embargo, el acto de comer guiado por emociones ofrece únicamente un bienestar temporal y nunca termina siendo una verdadera solución a los estímulos que provocaron la búsqueda de comida (cansancio, tristeza, estrés, aburrimiento…). Además, debido a que no se ajusta al hambre real o las verdaderas necesidades de obtener energía y nutrientes, la alimentación emocional puede culminar en excesos que nos lleven al sobrepeso o la obesidad.

Un ejemplo claro de que la alimentación emocional puede conducirnos también a una alteración de la conducta alimentaria es cuando comemos por culpa: nos sentimos culpables por alguna situación particular y buscamos comida para sentirnos mejor, pasados los primeros minutos tras su ingesta nos sentimos bien pero a medida que pasa el tiempo la culpa se incrementa por haber comido sin control determinado alimento (frecuentemente poco sano) y vuelve a comenzar el ciclo de búsqueda de comida por emociones.

Además, cuando comemos por emociones solemos ingerir alimentos calóricos, como son los ricos en azúcares, harinas refinadas y grasas, que justamente,  son los que deberíamos reducir en nuestra dieta para proteger la salud. Es decir, que con la alimentación emocional no sólo podemos agravar nuestro estado de ánimo o emociones sino, además, perjudicar nuestra salud.

Para reducir la alimentación emocional, pues, es clave identificarla primero, para lo cual, cuando estamos buscando comida deberíamos preguntarnos, ¿realmente tengo hambre? ¿hace cuánto que comí? ¿cómo me siento?

Si hemos comido hace menos de tres horas una buena ración de alimentos y no buscamos cualquier alimento sino un dulce, un chocolate, un bollo o similar quizá debemos indagar en nuestras emociones… podemos estar aburridos, cansados, enojados o tristes y ser éstas las verdaderas causas de nuestros deseos de comer.

Es decir, lo primero es distinguir entre hambre real o fisiológico y hambre psicológico o emocional. Una vez que tengamos en claro que estamos buscando comida porque estamos tristes, por ejemplo, podemos aplicar alguno de los siguientes trucos:

  • Salir a caminar o a pasear la mascota, que suele ser una actividad relajante y al mismo tiempo nos puede ayudar a pensar en las emociones que sentimos y ser un camino de salida para las mismas.
  • Beber agua o infusiones como té, café u otras en lugar de ingerir alimentos sólidos para que el momento de «ansiedad» o búsqueda de comida pase y quizá así, podemos evadir el consumo de calorías por emociones.
  • Leer un libro, escuchar música o realizar alguna otra actividad relajante puede ser también una forma de reemplazar el consumo de alimentos por emociones que, al mismo tiempo, puede resolver el estímulo que nos llevó a comer.
  • Dialogar con un familiar, un amigo o un profesional puede ser de ayuda para resolver emociones que nos empujan a comer y, en el preciso momento de búsqueda de comida, puede desahogarnos contribuyendo a eliminar la sensación que estimuló la ingesta.

Además de estas conductas que podemos usar en reemplazo de comer cuando nos sentimos mal emocionalmente, siempre es bueno tener en casa un ambiente seguro, es decir, colmado de alimentos de buena calidad para que al momento de buscar calmar emociones con platos calóricos no dispongamos de ellos fácilmente.

Por otro lado, siempre que podamos evitar las emociones o sensaciones que nos llevan a comer reduciremos también la alimentación emocional. Entonces, evitar el estrés, realizar actividad física con regularidad, descansar bien cada noche, tener apoyo emocional o posibilidad de externalizar emociones siempre es de ayuda.

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