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Efectos secundarios más comunes del tratamiento de cáncer de mama 

Adamed Mujer en 01/12/2023 - 2:53 pm en Cáncer de mama

Según la Asociación Española contra el Cáncer, el cáncer de mama es el tumor maligno que se origina en el tejido de la glándula mamaria. Los tumores malignos se caracterizan por tener un crecimiento descontrolado y extenderse a otros tejidos. Este tumor puede invadir los tejidos circundantes y, en etapas avanzadas, puede propagarse a otras partes del cuerpo a través del sistema linfático o sanguíneo, proceso conocido como metástasis. El cáncer de mama es el tumor maligno que se origina en el tejido de la glándula mamaria. Los tumores malignos se caracterizan por tener un crecimiento descontrolado y extenderse a otros tejidos. Están formados por células que han acumulado alteraciones en su material genético, que les permiten evadir el control del ciclo de división celular, evitan ser reconocidas y eliminadas por del sistema inmune y crecer de forma descontrolada e infiltrar los tejidos de alrededor. De esta forma, estas células pueden también viajar a través de la sangre o la linfa a otros órganos y crecer formando nuevas lesiones (metástasis). 

El tratamiento del cáncer de mama varía según el estadio de la enfermedad, pero puede incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapia hormonal y, en algunos casos, inmunoterapia. Es importante tener en cuenta que la respuesta a estos tratamientos puede variar de una persona a otra y que no todas las pacientes experimentarán los mismos efectos secundarios. Es importante señalar que, tal y como muestra un estudio, los tratamientos de este tipo de cáncer pueden ocasionar diversos efectos secundarios según a tipología del tratamiento. 

Efectos secundarios según el tratamiento del cáncer de mama 

En el caso de la cirugía, los efectos secundarios más comunes son el dolor e inflamación en el área tratada, hinchazón y moretones, limitación del movimiento del brazo (algunas mujeres pueden experimentar una limitación en el movimiento del brazo del lado afectado), entumecimiento de la zona, cambios en la apariencia de la mama, problemas emocionales como ansiedad o tristeza, cambios hormonales y linfedema (acumulación de líquido en el brazo (linfedema) debido a la extirpación de ganglios linfáticos). 

La radioterapia, otro de los tratamientos para el cáncer de mama, tiene como efectos secundarios fatiga, irritación o enrojecimiento en la piel en el área tratada y cambios en la textura de la piel. Este tratamiento implica cierta exposición del corazón a la radiación y los análisis de ensayos aleatorios han demostrado que puede aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca, tal y como indica un estudio. Pese a ello, el riesgo para una mujer individual varía según su dosis estimada de radiación cardíaca y su riesgo previo de enfermedad cardíaca isquémica en ausencia de radioterapia. 

Las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama a menudo se enfrentan a una quimioterapia agresiva que implica múltiples regímenes de tratamiento. Estos tratamientos pueden estar asociados con efectos secundarios importantes que afectan negativamente la calidad de vida del paciente, tales como caída del cabello, fatiga, náuseas y vómitos, pérdida de apetito y cambios en la piel y las uñas.  

En relación a los efectos secundarios de la terapia hormonal, entre los cuales encontramos sofocos y cambios en el peso y en el estado de ánimo de la paciente, un estudio indica que existen otros efectos comunes que no son tratados. Este tipo de tratamiento conlleva el riesgo de varios efectos secundarios que pueden afectar negativamente la vida diaria de una mujer, como efectos secundarios de la menopausia, disfunción sexual y síndrome musculoesquelético. 

Los equipos médicos suelen trabajar en estrecha colaboración con los pacientes para gestionar y aliviar los efectos secundarios. Se utilizan enfoques como medicamentos para el control de síntomas, terapias de apoyo y cambios en el estilo de vida para mejorar la calidad de vida durante y después del tratamiento. Es crucial que los pacientes se comuniquen abierta y regularmente con sus equipos médicos para que puedan recibir el apoyo adecuado y ajustes en el tratamiento si es necesario. 

Es importante señalar que la intensidad y duración de estos efectos secundarios pueden variar según la sensibilidad individual de cada paciente y el tipo específico de tratamiento recibido. Además, algunos efectos secundarios son temporales y desaparecen después de completar el tratamiento, mientras que otros pueden persistir a largo plazo. 

El cáncer de mama y su tratamiento pueden tener impactos significativos en la salud psicológica de las personas afectadas. Es importante señalar que los efectos pueden variar ampliamente de una persona a otra, y la intensidad de estos efectos depende de diversos factores, como el tipo y la etapa del cáncer, el tratamiento recibido, el apoyo social disponible y la personalidad de la persona afectada. Algunos de esos efectos secundarios son la ansiedad y miedo (el diagnóstico de cáncer de mama a menudo provoca ansiedad y miedo sobre el futuro, la progresión de la enfermedad, el tratamiento y la posibilidad de recurrencia), depresión (los cambios físicos, la preocupación por la propia vida y la incertidumbre pueden contribuir a los sentimientos de tristeza y desesperanza), estrés postraumático (algunas personas que han experimentado el diagnóstico y el tratamiento del cáncer pueden desarrollar síntomas de estrés postraumático, como recuerdos recurrentes, pesadillas y evitación de situaciones relacionadas con la enfermedad), cambios en la imagen corporal y autoestima (las mujeres pueden experimentar cambios en la apariencia física, como la pérdida de cabello debido a la quimioterapia o la mastectomía), cambios en la sexualidad (la intimidad y la sexualidad pueden verse afectadas por los cambios físicos y emocionales relacionados con el cáncer de mama y su tratamiento) y preocupaciones sobre la fertilidad (algunas mujeres jóvenes diagnosticadas con cáncer de mama pueden experimentar preocupaciones sobre la fertilidad, especialmente si el tratamiento afecta la capacidad de concebir).  

Es fundamental buscar apoyo emocional durante todo el proceso. Los profesionales de la salud mental, como psicólogos o consejeros, así como grupos de apoyo, pueden desempeñar un papel crucial en el manejo de los aspectos psicológicos del cáncer de mama. La comunicación abierta con el equipo médico y el apoyo de amigos y familiares también son esenciales para ayudar a afrontar estos desafíos emocionales. 

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