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¿Cómo afecta las alergias primaverales a las embarazadas y los fetos?

Adamed Mujer en 15 abril, 2016 - 7:24 am en Embarazo

Es frecuente que la alergia primaveral afecte a las embarazadas que son alérgicas al polen, principalmente a las gramíneas y al olivo. ¿Puede ser el embarazo un factor de riesgo de la alergia? Pedro Ojeda, coordinador de comunicación de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, aclara que el embarazo no es un factor de riesgo para tener alergias. “Lo que sí se sabe es que si la madre y/o el padre son alérgicos, el bebé que nazca de ese embarazo tendrá un riesgo aumentado de hacerse alérgico”, añade. El especialista indica que los síntomas que manifestará una mujer gestante ya alérgica serán similares a cuando no estaba embarazada. Sin embargo, Ojeda indica que la evolución de la alergia variará.

“Los estudios epidemiológicos de seguimiento de mujeres asmáticas embarazadas demuestran que, con una misma probabilidad, un tercio de las mujeres asmáticas pueden ver su asma mejorada, un tercio permanecen igual a antes de estar embarazadas y otro tercio verán su asma claramente empeorada”, explica el portavoz. “Con respecto a otras alergias, no hay estudios, pero dado que se piensa que en estas evoluciones intervienen cambios hormonales, el efecto puede ser similar”. Respecto a si la alergia puede afectar al feto, Ojeda destaca que, por sí sola, no tiene impacto sobre él, aunque añade que una reacción alérgica grave o una crisis asmática de moderada a grave sí pueden tener consecuencias negativas para el feto e inducir un sufrimiento fetal.

Por ello, la recomendación de los alergólogos siempre ha sido y será que toda mujer gestante previamente alérgica, o recientemente diagnosticada de alguna alergia, debe realizar visitas de seguimiento, además de con su ginecólogo, con su alergólogo para tener la enfermedad alérgica bajo control. ¿Qué pautas y tratamientos deben seguir?

  • Controlar la exposición a alérgenos.
  • Utilizar de forma juiciosa y con supervisión médica la medicación antialérgica.
  • Vacunarse contra la alergia. En este punto Ojeda especifica que las recomendaciones actuales son que no se debe comenzar un tratamiento de vacuna de alergia estando embaraza. “Sin embargo, si la mujer embarazada ya estaba recibiendo una vacuna de alergia con buena tolerancia, debe seguir administrándose pues no se ha visto que las vacunas de alergia aumenten el riesgo de alergias u otras afecciones en el feto y ayudarán a tener la alergia de la madre más controlada”, dice.

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