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El consumo de pescado en el embarazo presenta beneficios en el desarrollo neuropsicológico de los niños

Adamed Mujer en 15 enero, 2016 - 8:39 am en Embarazo

Si recientemente comentábamos que el excesivo consumo de patatas en los meses previos al embarazo aumentaba el riesgo de desarrollar diabetes gestacional, un estudio, realizado por investigadores españoles y publicado recientemente en la revista American Journal of Epidemiology, muestra que el consumo de pescado durante el embarazo presenta un beneficio sobre el desarrollo neuropsicológico de los niños.

A esta conclusión llegaron tras analizar los datos, recogidos entre 2004 y 2008, de 1.589 mujeres españolas durante su embarazo y de sus hijos (1.892 niños) a los 14 meses y cinco años. Se evaluó en consumo de varios tipos de pescado que se agruparon en los siguientes grupos: azul pequeño, azul grande, blanco, marisco y todos. Y lo que se constató es que el grupo que mayor beneficio aportaba era el del pescado azul grande, seguido por el blanco y el azul pequeño. Como explica Jordi Julvez, investigador Miguel Servet del Centro de Investigación en Epidemiología Medioambiental (CREAL), «hay varias cosas que nos han sorprendido en este estudio. Una es que el consumo de pescado tiene un efecto positivo en la escala de síntomas del espectro autismo, es decir que los hijos de aquellas madres que comieron más pescado presentaron menos síntomas en esta escala, algo que fue significativo pero que no significa un diagnóstico».

Otro de los resultados no esperados fue que «no vimos ningún efecto negativo por un elevado consumo de pescado. Las guías americanas recomiendan no tomar ciertos tipos de pescado, por ejemplo el atún rojo, porque son peces grandes que acumulan más metales pesados como el mercurio. Sin embargo, nosotros no vimos ningún problema por una ingesta elevada de peces grandes, todo lo contrario. Parece que el efecto positivo del pescado contrarresta al negativo del mercurio. Sí que comprobamos que hay un tema de saturación, es decir, que tomar 600 gramos de pescado a la semana es igual de bueno que ingerir 800 gramos, que supondría unas tres o cuatro raciones semanales«.

Parece que el momento en el que se toma pescado durante el embarazo también influye. «Aunque vemos el mismo patrón, parece que el consumo durante el primer trimestre puede tener un impacto mayor que en la semana 32, quizás haya una ventana de sensibilidad en las primeras semanas que es de hecho cuando se está formando el tubo neural», señala Julvez. La explicación biológica que está detrás de ese efecto positivo del pescado en el desarrollo neurocognitivo de los hijos es el efecto de los ácidos grasos omega 3, concretamente del ácido docosahexaenoico (DHA), que forman parte de los tejidos y son fundamentales para la síntesis de las membranas celulares

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