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La importancia de los estudios ginecológicos seis meses antes de buscar un embarazo

Adamed Mujer en 19 enero, 2017 - 10:00 am en Embarazo

Expertos en obstetricia recomiendan a las mujeres que deseen tener un hijo que realicen un estudio ginecológico preconcepcional al menos seis meses antes de intentar quedarse embarazada. La revisión incluye un análisis de sangre, una ecografía ginecológica, una prueba de genotipo PCR para detectar el HPV o papilomavirus en el cérvix uterino, una citología cervicovaginal, un exudado vaginal y una ecografía mamaria o mamografía. Con la realización de estas pruebas se pueden detectar algunos factores que podrían alterar la gestación posterior y que muchos de ellos se podrían reconducir, minimizar o en el peor de los casos tener en cuenta antes del embarazo. Estas complicaciones no solo se desencadenan por factores físicos, sino también por causas laborales, ambientales y personales.

El primer trimestre de la gestación es fundamental para la viabilidad del embrión. Desde la Asociación Española de Ginecología y Obstetricia (AEGO) aseguran al diario ABC que a partir de la semana 12 de gestación es fundamental analizar ADN fetal en sangre materna, mediante el cual se puede detectar defectos de los cromosomas: 13, 18, 21 y sexual. La amniocentesis estaría indicada para confirmar alguna anomalía de la prueba anterior o si se quiere hacer un estudio completo de los 23 pares de cromosomas. El Doctor Gerardo Ventura Serrano Sánchez, especialista en obstetricia, esterilidad y reproducción asistida que pertenece a esta asociación alerta también de la relevancia de un virus poco conocido que puede provocar problemas al futuro bebé como es el “Citomegalovirus”(CMV). “Infecta por primera vez aproximadamente al 4% de las embarazadas, se transmite al feto, y el 40% de estos presenta infección congénita. Es importante que la embarazada conozca este virus y que los expertos aconsejen su vacunación”, asegura. Para prevenirlo se aconseja, entre otras medidas, no compartir alimentos, bebidas, utensilios de comer con niños, no besar en los labios a los pequeños y, sobre todo, lavarse bien las manos.

Para este especialista es fundamental que la mujer esté informada de su vida reproductiva desde la primera visita al ginecólogo. “Hay que indicarle que su aparato reproductor tiene 400 ciclos (ovulaciones) y que a partir de los 35 años la fertilidad disminuye”, considera. Otra de las claves sobre las que pone el foco este especialista es el sexo en el embarazo. No beneficia, dice, sino más bien todo lo contrario: puede perjudicar a su evolución. Según explica Serrano, “muchos partos prematuros podrían evitarse si se hiciera más hincapié en este aspecto. La carga vírico-bacteriana-fúngica del semen puede producir corioamnionitis y, por ende, provocar contracciones uterinas”. Sin embargo en este punto no todos los especialistas coinciden. Hay otras circunstancias en las que sí hay unanimidad entre los expertos que no se pueden prever y que se desarrollan durante la gestación como la hipertensión, la eclampsia, la diabetes gestacional, la placenta previa… pero que pueden detectarse a tiempo si se realicen todos los controles establecidos poniéndoles remedio a tiempo.

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