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Las resonancias magnéticas son seguras durante los primeros meses de embarazo

Adamed Mujer en 27 noviembre, 2016 - 12:00 pm en Embarazo

Las resonancias magnéticas (IRM) durante el primer trimestre de embarazo no parecen plantear ningún riesgo para el feto. Investigadores analizaron los datos de más de 1.4 millones de nacimientos en la provincia canadiense de Ontario entre 2003 y 2015, a fin de comparar a las mujeres que se habían sometido a IRM en el primer trimestre con las que no. Se realizó un seguimiento a sus hijos hasta los 4 años de edad y se demostró que realizar una IRM en el primer trimestre no aumentó el riesgo de mortinato, de defectos congénitos o de muerte al poco de nacer, y no aumentó el riesgo de pérdida de la vista, de audición o de cáncer en los primeros 4 años de vida, según el estudio.

Se sabía que una IRM es segura para el feto en el segundo o tercer trimestre de embarazo, pero había falta de información sobre su seguridad durante el primer trimestre, cuando se forman los órganos y las estructuras corporales principales del feto. “La preocupación sobre la exposición a la IRM procede de la preocupación de que los tejidos [fetales] se calientan por los campos de radiofrecuencia de la IRM”, aunque hay pocas evidencias de estudios animales que sugieran algún peligro para el feto en desarrollo, dijo el Dr. Mitchell Kramer. Kramer es catedrático de obstetricia y ginecología en el Hospital de Huntington de Northwell Health en Huntington, Nueva York.

“Realizar una IRM en las primeras etapas del embarazo no parece alterar el desarrollo del feto”, dijo el Dr. Joel Ray, autor del estudio e investigador del Hospital St. Michael de Toronto, en un comunicado de prensa del hospital. Los investigadores también compararon a las mujeres que se habían sometido a una IRM con el agente de contraste gadolinio en algún momento del embarazo con las que no lo habían hecho. Hubo un riesgo ligeramente superior de mortinato o de muerte del recién nacido entre las mujeres que realizaron la IRM con gadolinio, pero la cantidad de dichos eventos fue baja en el estudio.

También hubo un riesgo ligeramente superior de afecciones cutáneas para los niños cuyas madres se sometieron a una IRM con gadolinio. A pesar de la cantidad baja de problemas asociados con el gadolinio, los hallazgos respaldan las directrices clínicas que animan a evitar dar gadolinio a las mujeres embarazadas a menos que sea absolutamente necesario, dijo Ray. “Dado que la IRM con gadolinio en cualquier momento del embarazo se asocia con un riesgo ligeramente más alto de afecciones cutáneas además de mortinatos y muerte neonatal [de recién nacidos], se debería evitar la IRM con contraste de gadolinio si es posible”, señaló.

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