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La enfermedad cardiovascular en la mujer: menos diagnósticos y más muertes

Adamed Mujer en 29 septiembre, 2022 - 8:04 am en Enfermedades

Actualmente, las enfermedades cardiovasculares ya no son consideradas enfermedades que afectan principalmente a hombres, tal y como se venía considerando hace décadas. 

En España, las patologías cardiovasculares son la primera causa de fallecimiento de las mujeres, por encima del cáncer y de las enfermedades del sistema respiratorio. En el año 2020, fallecieron casi 8.000 mujeres más que hombres por esta causa según datos del Instituto Nacional de Estadística. 

La Fundación Española del Corazón (FEC) pone de relieve que los fallecimientos por problemas de salud cardiovascular son un 9% más en el caso de las mujeres, respecto a los hombres.  

¿Por qué es más grave en las mujeres? 

Tradicionalmente, siempre se ha considerado que las enfermedades cardiovasculares tenían una mayor incidencia en los hombres. Como consecuencia de ese sesgo de género, tanto en las estrategias preventivas como en los tratamientos de la enfermedad, las mujeres recibían menos estudios diagnósticos, ya que se subestimaba su riesgo cardiovascular. Cuando las mujeres, por fin, eran diagnosticadas con enfermedades del corazón, generalmente se encontraban en un estado más avanzado de la enfermedad y su pronóstico era peor.  

Según el Grupo de Trabajo de Enfermedades Cardiovasculares en la Mujer de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), solo el 15% de las mujeres con problemas cardíacos recibe el tratamiento adecuado, frente al 56% de los hombres.   

La enfermedad cardiovascular en la mujer, diferente a la del hombre  

Las investigaciones y la propia práctica clínica apuntan a que los métodos diagnósticos tradicionales no son óptimos para las mujeres y la enfermedad cardiaca debería tratarse con perspectiva de género. 

Por ejemplo, el estudio “Factores de riesgo cardiovascular desde la perspectiva de sexo y género”, pone de relieve que el riesgo cardiovascular en las mujeres ha sido, durante mucho tiempo, subestimado debido a interpretaciones y percepciones erróneas.  

Numerosos estudios demuestran que tanto los factores de riesgo como los síntomas difieren de un sexo a otro. De ahí que hagan hincapié en la importancia de los enfoques específicos del sexo para reconocer, diagnosticar, tratar y prevenir la enfermedad cardiovascular en las mujeres. 

Por un lado, se encuentran los factores de riesgo clásicos como la hipertensión, la dislipemia, la diabetes, la obesidad, el sedentarismo, la dieta poco saludable y el tabaquismo. 

Pero, por otro lado, habría que sumar los factores de riesgo cardiovascular exclusivos del género femenino que atienden a causas biológicas. Durante la etapa fértil de la mujer, las hormonas sexuales femeninas las protegen de tener enfermedades cardíacas. Con la llegada de la menopausia, con la bajada de estrógenos, el riesgo aumenta de forma exponencial. También, los antecedentes obstétricos y ginecológicos: la preeclampsia, la diabetes gestacional, el parto prematuro o el síndrome de ovario poliquístico (SOP) aumentan las posibilidades de desarrollar alguna patología cardiovascular en la mujer. 

La detección temprana y el manejo de los factores de riesgo siguen siendo fundamentales para mejorar la salud cardiovascular de las mujeres y reducir su mortalidad.  El 50% de las mujeres ingresadas por infarto agudo de miocardio tiene más de tres factores de riesgo.  

Lo más grave es que el 80% de las muertes a causa de enfermedades cardiovasculares podría haberse prevenido con un estilo de vida saludable. Seguir una dieta equilibrada, realizar ejercicio de forma regular y abandonar el tabaco habría hecho bajar las estadísticas notablemente. 

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