/ Menopausia / La grasa cercana al corazón provoca enfermedades cardiacas en las mujeres postmenopáusicas

La grasa cercana al corazón provoca enfermedades cardiacas en las mujeres postmenopáusicas

Adamed Mujer en 7 febrero, 2017 - 9:00 am en Menopausia

Cuando cierto tipo de grasa se acumula alrededor del corazón en las mujeres postmenopáusicas es una señal de que podría estar desarrollándose una enfermedad cardiaca. Como demuestra un estudio publicado en Journal of the American Medical Association a medida que los niveles de estrógeno bajan durante la menopausia, los depósitos de grasa paracardial que rodean al corazón aumentan y esto podría causar que se acumule más calcio en las arterias del corazón, una señal temprana de enfermedad cardiaca. Estos depósitos se encuentran entre el corazón y otro tipo de grasa que cubre al corazón llamada grasa epicárdica. “Por primera vez estamos mostrando que la grasa paracardial se asocia a un mayor riesgo de calcificación [acumulación de calcio] en las mujeres postmenopáusicas, más que en las premenopáusicas”, comentó la investigadora Samar El Khoudary, profesora asistente de epidemiología en la Facultad de Postgrados en Salud Pública de la Universidad de Pittsburgh.

La grasa epicárdica da energía al corazón, pero la grasa paracardial no tiene una función beneficiosa conocida. “Las mujeres premenopáusicas también tienen este tipo de grasa, pero aumenta de forma significativa a medida que los niveles de estrógeno bajan durante la menopausia”, explicó la doctora. El equipo de El Khoudary encontró que un aumento de un 60% en la grasa paracardial se asocia a un riesgo un 160% más alto de acumulación de calcio en los vasos sanguíneos del corazón en las mujeres postmenopáusicas, en comparación con las mujeres premenopáusicas o las mujeres que están comenzando a tener la menopausia. Las mujeres postmenopáusicas están en riesgo de incluso más calcificación en la arteria coronaria si sus niveles de grasa paracardial aumentan, advirtió El Khoudary.

Pero aunque el estudio encontró una asociación entre un aumento en la grasa paracardial y una mayor acumulación de calcio en las mujeres postmenopáusicas, no se pudo probar una relación causal. En el estudio, El Khoudary y sus colaboradores recolectaron datos, incluyendo TC cardiacas y muestras de sangre, de 478 mujeres que participaron en el Estudio de la salud de las mujeres en todo el país. Las mujeres se encontraban en diversas etapas de la menopausia y ninguna estaba en tratamiento de reemplazo hormonal. En un estudio anterior, el equipo de El Khoudary encontró que el aumento en la grasa paracardial era resultado de un descenso en la hormona estradiol, una forma de estrógeno y este aumento está vinculado a otros factores, como la obesidad. “El colesterol aumenta y comienzan a tener más grasa alrededor de la cintura. Estamos mostrando que las mujeres postmenopáusicas también tienen más grasa alrededor del corazón, lo que podría ser más nocivo para el corazón que la grasa de la cintura, porque produce inflamación que podría afectar al corazón”, advirtió El Khoudary.

Es posible reducir la grasa paracardial a través de la dieta, y en las mujeres obesas, mediante una cirugía para perder peso. La terapia de reemplazo hormonal (que aumenta los niveles de estrógeno) podría también reducir los depósitos de grasa paracardial, pero no está aún demostrado según la investigadora El Khoudary. Para averiguarlo, están planificando estudiar los efectos del reemplazo hormonal en el corazón. La reducción en el estrógeno y el aumento en la grasa que rodea al corazón son parte natural del proceso de la menopausia. “Debemos comprender el inmenso impacto de nuestro estilo de vida en la prevención de lo que podría ser un doble golpe”, asegura la Dra. Suzanne Steinbaum, directora de Salud Cardiaca en el Hospital Lenox Hill de la ciudad de Nueva York. “En cuanto comience a sentir los cambios de las hormonas debemos controlar los factores de riesgo de la enfermedad cardiaca”, añade. Esto incluye controlar la presión arterial, el colesterol y el peso. Además, una dieta saludable y el ejercicio pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedad cardiaca.

0 Comentario Opina

Envíenos un mensaje aqui

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *