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Los ácidos grasos predicen en la menopausia el riesgo de cáncer de mama

Adamed Mujer en 9 junio, 2016 - 1:34 pm en Menopausia

El cáncer de mama es, con cerca de 25.000 nuevos casos anuales, el tumor más frecuente entre las mujeres de nuestro país. Un tipo de cáncer cuyo riesgo se encuentra condicionado por el índice de masa corporal (IMC) y, por tanto, por la ingesta de grasas. Tal es así que en los últimos años se han realizado multitud de estudios para analizar la relación entre grasas, dieta e IMC y el riesgo de cáncer de mama. Sin embargo, quizás no sea necesario conocer el nivel de grasa corporal total para conocer este riesgo. Y es que según muestra un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York (EE.UU.), el análisis de la proporción de ácidos grasos en el tejido mamario podría ser suficiente. Cuando menos, en las mujeres que ya han superado la menopausia.

Como explica Sungheon G. Kim, co-autor de esta investigación publicada en la revista Radiology, “el índice de masa corporal (IMC) es un factor de riesgo muy importante para el desarrollo de cáncer de mama. Sin embargo, y mientras un elevado IMC podría tener un efecto protector en las mujeres que aún no han llegado a la menopausia, este mayor IMC conlleva un mayor riesgo de cáncer de mama en las mujeres postmenopáusicas”. A día de hoy aún se desconoce por qué las mujeres postmenopáusicas con un IMC elevado tienen un mayor riesgo de cáncer de mama. La razón podría obedecer a que este mayor IMC conlleve una mayor secreción hormonal por el tejido adiposo.

“Gracias al nuevo método empleado en nuestro estudio hemos sido capaces de analizar directamente el tejido en el que el cáncer de mama empieza a desarrollarse que esperamos que nos ayude a entender cómo el tejido graso se correlaciona con el cáncer”, asegura Melanie Freed, participante en la investigación. Concretamente, los autores emplearon una innovadora técnica de imagen por resonancia magnética que permite estimar las proporciones de los diferentes tipos de grasa en el tejido adiposo mamario. El estudio fue llevado a cabo con 89 mujeres, de las que 31 ya habían superado la menopausia. Los autores determinaron el IMC de las participantes, entre las cuales figuraban, según recogían sus historiales médicos, 12 pacientes con carcinoma ductal in situ y 28 mujeres con carcinoma ductal infiltrante. Por su parte, las 49 participantes restantes tenían un tejido mamario ‘benigno’, es decir, carente de cualquier signo de cáncer.

Los resultados mostraron que, frente a aquellas participantes postmenopáusicas con tejidos mamarios benignos, las mujeres que habían superado la menopausia y habían sido diagnosticadas de carcinoma ductal invasivo presentaban una mayor proporción de ácidos grasos saturados y una cantidad inferior de ácidos grasos monoinsaturados en sus tejidos mamarios.

Por su parte, y por lo que respecta únicamente a las participantes con tejidos benignos, los tejidos mamarios de las mujeres postmenopáusiacas tenían una proporción mucho mayor de ácidos grasos poliinsaturados y una cantidad menor de ácidos grasos saturados que los de las mujeres que no habían llegado a la menopausia. Parece que las proporciones de ácidos grasos en el tejido mamario no tienen nada que ver con el IMC, lo que sugiere que los ácidos grasos en la mama ofrecen una información que va más allá de la que puede obtenerse con el análisis de la grasa corporal total.

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