/ Salud / ¿Qué consecuencias puede tener para la salud el déficit de vitamina D?

¿Qué consecuencias puede tener para la salud el déficit de vitamina D?

Adamed Mujer en 25 agosto, 2020 - 11:29 am en Salud

Como todas las vitaminas, la vitamina D es un micronutriente indispensable para tener una salud óptima pues es necesaria para que nuestro organismo realice distintas funciones. Un déficit de esta vitamina puede, por tanto, provocar algunos problemas de salud. Sin embargo, y a pesar de informaciones de afirman que una gran parte de la población española tiene déficit de vitamina D, no hay que alarmarse, pues con una correcta alimentación y la exposición solar justa, es muy difícil que este déficit resulte peligroso, salvo para algunos grupos concretos de la población.

¿Cuáles son las funciones de la vitamina D y qué pasa si tenemos déficit?

También llamada calciferol, una de las principales funciones de la vitamina D es que ayuda al organismo a absorber el calcio -tanto en la sangre como a nivel renal-, por eso es tan importante para mantener sanos huesos y dientes. Pero esta no es su única función, pues también interviene en la absorción de fósforo, juega un papel importante en los sistemas nervioso, muscular, cardiaco e inmunitario e incluso podría tener propiedades antitumorales y antienvejecimiento.

Los niveles correctos de vitamina D en sangre deben estar entre 20 y 40 ng/mL según unos expertos y entre 30 y 50 ng/mL, según otros, y un déficit mantenido puede provocar varios problemas de salud, sobre todo relacionada con la salud ósea.

  • Mayor riesgo de osteoporosis -pérdida de densidad ósea- y, por tanto, de fracturas óseas.
  • Raquitismo en niños, una enfermedad rara que hace que los huesos se vuelvan blandos y se doblen.
  • Bajos niveles de calcio en sangre.
  • Osteomalacia, una patología que debilita los huesos.
  • Debilidad muscular y dolor.
  • Enfermedades reumáticas.
  • Algunos estudios relacionan la falta de vitamina D con más probabilidades de padecer diabetes, enfermedades autoinmunes, deterioro cognitivo, esclerosis múltiple, algunos tipos de cáncer, depresión o hipertensión, entre otras, pero se necesitan más estudios al respecto.

A pesar de que puede crear serios problemas de salud, la falta de vitamina D suele ser asintomática. Sólo en algunos casos, y cuando el déficit se mantiene durante mucho tiempo, puede provocar cansancio, dolor o debilidad muscular, sobre todo en la parte inferior de la espalda y en las caderas.

¿Quién es más vulnerable al déficit?

Para la gran mayoría de los adultos, la deficiencia de vitamina D no supone un grave problema, pero sí puede serlo en determinados grupos poblaciones, como los mayores de 65 años y los niños. Además, hay algunas personas más vulnerables a padecerla, sobre todo las que padecen determinadas enfermedades que impiden su correcta absorción:

  • Mayores de 50 años, sobre todo mujeres y ancianos, pues la eficacia para absorber determinados nutrientes disminuye con la edad.
  • Obesidad.
  • Embarazo.
  • Trastornos como enfermedad de Crohn o enfermedad celíaca.
  • Enfermedad renal o hepática crónica.
  • La toma de algunos medicamentos, como la colestiramina, medicamentos anticonvulsivos, antimicóticos, medicinas contra el VIH o corticoides.

¿Cómo prevenirlo?

El déficit puede producirse por varios motivos, ya sea por una dieta deficiente, por una baja exposición al sol o por una mala absorción, provocada por las circunstancias arribas descritas. Las personas con algún problema de absorción, deberán seguir los consejos de su médico, que es probable que les recete algún suplemento. El resto, simplemente deberá seguir los siguientes consejos para prevenir el déficit:

•Tomar la cantidad diaria recomendada de vitamina D a través de la dieta (unas 600 unidades internacionales (UI) al día, 800 UI para los mayores de 70 años), algo que calcula que no cumple el 40% de la población en España. Entre los alimentos ricos en esta vitamina, encontramos pescados grasos (salmón, trucha, atún…), lácteos no desnatados (leche, queso, yogur), hígado, huevos y hongos (sobre todo las setas shitake). También se puede tomar algún alimento fortificado, que no es lo mismo que un suplemento.

•Exponerse al sol lo suficiente. Para sintetizar la vitamina D es necesario que nos expongamos al sol lo suficiente, sin pasarse, pues la exposición al sol de manera descontrolada puede provocar cáncer de piel y envejecimiento prematuro. Dependiendo de la época del año y del color de la piel, necesitaremos más o menos exposición. Así, en términos generales, bastan 10-20 minutos con exponerse durante el verano y primavera, mientras que en invierno necesitaremos hasta dos horas.

¿Debemos tomar suplementos?

Si no nos lo receta un médico no, pues, a diferencia de lo que ocurre con otras vitaminas, un exceso sí puede ser perjudicial para la salud y tóxica. Los síntomas más comunes de una intoxicación por exceso de vitamina D son náuseas, vómitos, falta de apetito, estreñimiento, debilidad… Y es que, un exceso de vitamina D podría llegar a provocar daños graves, como:

  • Piedras en el riñón.
  • Daño renal.
  • Depósitos de calcio en tejidos blandos como los tendones, el corazón o los pulmones.
  • Episodios de confusión y desorientación.

Por este motivo, deberá ser el médico el que evalúe, en función de los niveles encontrados en los análisis de sangre y la presencia de alguna enfermedad, la necesidad de un suplemento de vitamina D y su duración.

0 Comentario Opina

Envíenos un mensaje aqui

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *