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Cuando el síndrome premenstrual se convierte en un trastorno mental

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Adamed Mujer en 8 octubre, 2015 - 1:43 pm en Trastornos

El portal ConsumoClaro que pertenece a El Diario, ha realizado un extenso reportaje acerca del síndrome premenstrual para el que se ha reunido con tres mujeres afectadas por el TDPM que cuentan su dramática experiencia en varios vídeos. El llamado síndrome premenstrual afecta a casi tres de cada cuatro mujeres y el TDPM es su cuadro más severo que aperece en 3% de las mujeres y que les acarrea serios problemas depresivos y de agresividad hacia ellas mismas como a los demás. Se produce durante entre una y dos semanas antes de la regla y deja de tener efecto cuando llega el sangrado.

Para la gran mayoría de las mujeres, los síntomas nunca pasarán de una subida de la irritabilidad, algunos granos en la cara, sentirse hinchadas o puntuales arranques de llanto. Para otras, además de la hipersensibilidad y las ligeras molestias físicas, las alteraciones implican dolores musculares, insomnio o fatiga aguda durante la semana previa a la menstruación. En el extremo de este síndrome están un pequeño grupo de mujeres, aunque pueden ser más de diez millones en todo el mundo, que experimentan lo que se conoce como trastorno disfórico premenstrual ( TDPM), una versión aguda del mismo que implica depresión, agresividad a veces extrema e incluso pulsiones suicidas. 

En todas ellas, estas alteraciones cesan tras el sangrado, pero las consecuencias de las mismas son de distinto orden. Mientras que para una mayoría no pasa de una molestia eventual, para no pocas es un sufrimiento que les acompañará toda su vida fértil como una cruz que sobrellevar. Sin embargo, a las víctimas del TDPM en sus manifestaciones más extremas, este trastorno les impide llevar una vida afectiva, profesional y social como la del resto de los seres humanos. Sus alteraciones pueden conducirlas a pelearse con sus compañeros de trabajo, forzar la ruptura con sus parejas o afectar a su red de amistades de forma catastrófica, ello sin tener en cuenta el incontable sufrimiento psicológico que padecen ellas mismas.

Según los estudios realizados por el Departamento de Psiquiatría y el Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, no es la producción hormonal el problema sino cómo afectan las hormonas a los neurotransmisores. También, otro estudio realizado por la Universidad de Uppsala, Suecia, muestra resultados sorprendentes: a través de resonancias magnéticas, los científicos detectaron importantes cambios en los procesos cognitivos y afectivos a nivel cerebral en la fase lútea de las pacientes con TDPM. El problema comenzó a ser considerado por los médicos que habían tratado hasta la fecha a las afectadas por el TDPM como enfermas mentales.

Así como en el síndrome premenstrual hay un cierto nivel de acuerdo científico sobre sus causas, no se sabe por qué afecta a unas mujeres de una forma leve y a otras de una forma tan aguda que crea un trastorno psicológico a veces grave. Hay debate sobre si el TDPM debe ser tratado por profesionales de la endocrinología o bien por psiquiatras e incluso psicólogos, pues se especula con que tendría efecto sobre personas que ya de por sí muestren cierta predisposición a la depresión o la irritabilidad.

En los casos más leves una dieta adecuada puede ayudar mucho a aminorar los síntomas, incluso a hacerlos desaparecer. Para empezar, se ha constatado que durante el periodo premenstrual se produce una carencia de vitaminas que puede tener cierta incidencia en los cambios de carácter y en los dolores. Se trata de la vitamina E, que regula la retención de líquidos; la vitamina B6, muy activa en la creación de precursores de la serotonina, y por tanto coadyuvante en mejorar el estado de ánimo; la vitamina D, que interviene en varios procesos del síndrome premenstrual y la vitamina C, que ayuda a reducir la fatiga. Estos compuestos se pueden conseguir de forma natural o con complejos vitamínicos de venta en farmacias, que se deberían tomar a partir de dos semanas antes del inicio del periodo.

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